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sábado, 1 de octubre de 2016

AFIRMACIÓN

Corría el gobierno de Belisario Betancur y yo tenía como 6 años, cuando en la tienda de Don Leo una mañana de fin de semana, los "mariguaneros" del barrio estaban pintando la paloma de la paz en la acera de la tienda, yo la pinté con mi tía Sonia y mi tío Hugo, de paz y negociaciones políticas no entendía nada, menos de ELN, FARC y M19, sin embargo esa palabra me producía en el corazón una magia soñadora!. La paloma se demoró años para borrarse completamente del cemento, los mismos años en que,  poco a poco los poderosos de ese entonces,  fueron dejando una estela roja de exteriminio en la taberna La Americana y muchas de las esquinas frecuentadas de La Floresta, el sonido de las palmeras de la emisora callejera cada vez se escuchó menos, los "mariguaneros" se esfumaron en el humo confuso que es el miedo de la memoria.

La gran útopia de la paz! Cuando estaba en 4 de primaria tuve una discusión eterna con mi tía Lucero puesto que debía hacer una cartelera para el colegio y ella quería que yo la hiciera sobre las elecciones presidenciales en EEUU, un tema de actualidad importantísimo, mientras yo le decía que a mi no me interesaba la política, que yo la quería hacer sobre la PAZ; en ese entonces yo soñaba con ser cantante por ahí derecho y mi abuela Ofelia me enseñaba a hacer mazapanes con leche en polvo.

Soy Colombiana de raíz, alma y corazón, crecí en un país habitado por demonios tan grandes como la arbitrariedad maravillosa de las 3 cordilleras escarpadas, 2 oceános, uno meláncolico y uno parrandero,  por eso no tengo una médula espinal tengo 3, además de La Santisima Trinidad, El Sagrado Corazón de Jesús, María Auxiliadora y el Divino Niño que engalanan el trasero de los buses de las ciudades. Crecí saltando de piedra en piedra por los territorios de San Luis, en la región de Embalses del Oriente Antioqueño, tuve vacaciones guindada en árboles y con el típico raspón de rodillas curado con mertiolate en la cuadra de mi casa, en la casa de mis tías todavía hay domingos enteros con la puerta abierta de par en par y como Colombiana también perdí a amigos de infancia barrial en la nulidad de una bala, también he tenido conocidos secuestrados, exiliados en este absurdo de dolor, pero realmente, como Colombiana también he vivido en la belleza de un seno familiar y un círculo protector elegido de amigos, llenita de amor, así que sólo puedo avistar el verdadero despojo de la Guerra.

Llevo 5 meses, vadeando entre puertos y canoas, cocinando en malokas y casas honestas, al lado de ríos reveladores de necesidades de restitución , llevo en mi mochila los testimonios de índigenas y campesinos del Putumayo, uno de los territorios más afectados por este conflicto, diciéndome que es hora de perdonar, aunque sus hijos no estén, que hay que tratr de vivir en un país distinto al que estamos acostumbrados y que la distintes da mucho miedo, pero que hay que caminar hacia una oportunidad de convivir los unos con los otros, respetando eso si que todos somos tan diferentes!. Me he bañado en las aguas del río Putumayo, el Caucayá, el Rumichako el San Juan y el Guineo, y en esos fluires si que he escuchado la memoria!  ayer la Profe Doris en la vereda Agua Negra cerca de Puerto Asís me dijo que SÓLO SE DEJA DE SER VÍCTIMA CUANDO SE PERDONA.

Entonces claro que mi respuesta a estos tiempos movedizos es un SI a raja tabla, es un SI desde mi deber como ciudadana y habitante de la historia de Colombia, tantos años ví esa propaganda que decía Guerrillero desmovilicese, su familia y el campo lo están esperando, se llegó la hora muchachada, se llegó eso que siempre hemos esperado!

Yo quiero ver crecer a los hijos de mis amigos y a las nuevas generaciones que más grandes constituyan el recuerdo de un país en procesos de perdón y no en procesos de exterminio, yo quiero empezar a evocar esos tiempos de ¿ Te acordás cuando le devolvieron el cristo en señal de perdón a la gente de Bojayá?, o ¿ Te acordás cuando se abrazaron colectivamente en tal parte?, yo deseo, añoro, con abismal necesidad que vuelva a enarbolar el guayacán sus engalanadas flores amarillas de creencia en la mayor utopia de los hombres, la esperanza!

Quiero que todos podamos amar y conocer la grandiosa manifestación de la naturaleza Colombiana los senderos de la tierra fértil que es nuestra y ver lo absurdo de la sinfonía del color en Caño Cristales, encontrar las pinturas rupestres del Chiriviquete, resguardadas por el inexplorado Apaporis, abrazar con inmensidad los tepuyes de la Estrella del Inirida, coronar los picos blancos, abuelos sacros de la Sierra Nevada de Santa Marta, bailonguear sin pausa y sin prisa por todos los Montes de María, ver la Mojana en la Ciénaga Sinuense, aleccionarnarse del jaguar en el mágico Valle del Sibundoy, Encontrar el orígen del Magdalena, el Cauca y el Pati en el Maciso Colombiano, quiero que la democracia del territorio sea nuestra y volver a Sn Agustín para entender la totalidad de los orígenes y poder extender las alas a la naranja y amarilla Guajira, cristalizarse en azul en la Isla de Providencia para encontrar el tesoro del pirata Morgan, Corretiar el sol de venados en los llanos Araucanos,  quiero que vos y yo y todos y los demás y los de aquí y los de allá y hasta los del más alla, seamos los guardianes que no duermen de la belleza de un país que palpita, que debemos conocer para sentirlo más nuestro, y que no puedo nombrar singularmente, pues su vastedad serían páginas de un compendio interminable,  así sin tener que pedir permiso más que a las deidades habitantes de cada centimetro universal

Y es un SI por que me debo a mis convicciones no politicas, sinó meditabundas de querer encontrar un estado de tranquilidad que me pérmita amar y cocinar con la libertad y la fuerza de la vida misma, esa que no tiene que preguntarse por obviedades, por que es una necesidad imperiosa en el camino del encuentro con uno mismo, esa que me avalanza y me avala la útopia de mañana salir a la calle vestida de blanco y llena de reconciliaciones para  mis egos conocidos y abrazos tranformadores para los que amo, por que quiero hoy más que nada, hacer algo por todos los años en que esa paloma de la paz de mi niñez estuvo borrosa y hacer una presencia blanca que ilumine tanto tanto, que la oscuridad entelerida y altiva termine por reducirse a la incandescendecia luminosa de la bondad interior de todos los que  día a día nos vestimos con la ropita de la esperanza y trabajamos por el constructo de un país que crea en el AMOR, así que siiiiiii, mañana esta es mi humilde afirmación.

Abrazos afirmativos de país para todos




jueves, 15 de septiembre de 2016

AH JI? AH SI! AJÍ



Hay! ají de la selva

Tinte alebrestador

Cuando besas las bocas de las mujeres bonitas

Como pintas los labios con ese rojo de la pasión

Una de esas que es un fetiche,

Casi todas calenturientas y sin confesión.


Hay! ají de la selva

Que picas y picas

Tímido inicial en la lengua al abejorriar

Flama calcinante en el paladar

Confiado y violador

Cómo te pareces a esas noches de humedad y amor!



Hay! ají de la selva

Tienes una secta de seguidores

Que condimentan toda la vida que es simple

Con ese elixir de tu sabores

Lo que era insípido se colorea de gustoso

Lo que era incoloro se hace protagonista y hermoso.



Y así te reverencian e idolatran

Como la deidad omnipresente

Rabo de serpiente

Ancestro poderoso

Aliado jugoso y dispuesto

anunciando un suculentos siiiii.

Hay mi jocoso ají!

AH JI? AH SI! AJÍ




Hay! ají de la selva

Tinte alebrestador

Cuando besas las bocas de las mujeres bonitas

Como pintas los labios con ese rojo de la pasión

Una de esas que es un fetiche,

Casi todas calenturientas y sin confesión.


Hay! ají de la selva

Que picas y picas

Tímido inicial en la lengua al abejorriar

Flama calcinante en el paladar

Confiado y violador

Cómo te pareces a esas noches de humedad y amor!



Hay! ají de la selva

Tienes una secta de seguidores

Que condimentan toda la vida que es simple

Con ese elixir de tu sabores

Lo que era insípido se colorea de gustoso

Lo que era incoloro se hace protagonista y hermoso.



Y así te reverencian e idolatran

Como la deidad omnipresente

Rabo de serpiente

Ancestro poderoso

Aliado jugoso y dispuesto

anunciando un suculentos siiiii.

Hay mi jocoso ají!

jueves, 18 de agosto de 2016

MAGIA, MAGIA!!!

Hace una semana me encontré con los espitus Naza de los sueños, el ritual del bautizo de una niña que tenía los ojos como espejismo de un gran amor, como el caucayá, río de los espejos. La tierra es la diosa madre que me alimenta mientras besa al dios del sueño que me cura y me limpia la sangre del dolor para devolverme renacida al seno vital, entonces re nacida soñé con viajes y compañía de esa útopia del para siempre y a esa compañía le declaré mi eternidad. El fin de semana hubo lluvia de estrellas fugaces, encargadas de llevar las misivas y deseos a los Dioses, y oré y pedí y agradecí por que la dicha continúe, por el amor, por mis amores y para que todas las bendiciones sean otorgadas para nosotros y para el planeta.

En este cerrar y hacer aperturas hoy recordé que hace 7 años por esta época recibía mi primera clase de cocina en mi patria elegida, un flash back en el presente, mientras organizaba las fotos de las recetas y le daba más condimentos al recetario de la FAO. Cicloooos y umbrales.

7 años hace que empecé esta quimera, esta terquedad soñadora de querer saborearme la vida hecha por mis manos y vagamundeares, 7 años despúes estoy recolectando cuántos ceviches he cocinado en estos meses, cuántos fuegos selváticos he encendido para transformar,  y no puedo creer lo asistida y mimada que he sido por la vida que me ha dejado hacer lo que me ha dado la gana, con patrias de amigos como La portentosa voz de la Tana, las zapadas de mis músicos Zaparios, las confiabilidades de Carola, Gabi y Ariel amasando el pan, Syl y su Elvis abrigo de invierno y la casa cobijo de Mi pao y su Agus y por supuesto la Villaverde de Eli y el hogar y la compañía de mi peregrina compañera Tina, latina Adami. 

Rememoro con el ojo encharcao (cosa que no es extraña en mi) los albores de la iniciación cocinera cuando hace 8 años en Prado Centro, en casa de Harry un banquete fue el augurio del futuro promisorio. Cocinamos unos abrazos de pescado al vapor, unas Julias de acelga y plátano maduro con coco, ensaladas variadas y abundancia, y antes de cenar el brindis hecho por Margarita Escobar, mi querida Maco, fue el sueño de cuándo será que te vas y cuándo será que volvés para verte cocinar en unos años! y ni en mis planes andaba viajar y dejar todo por vivir el talismán de la cocina.

Un mes atrás estuve en Medellín, me llevé conmigo al Putumayo, me llevé conmigo, ahora me doy cuenta, toda la cosecha de estos 7 años, esta cosecha que sólo ha podido ser recolectada desde la intimidad del silencio, la pausa y el dejarme estar en regazos de compañeros de solar como Alejandro y campos abiertos gasolineros en moto con Anita, después de cantar toda la noche con Mauro y Diana.

Así en ritual es todo, la cena en Ciudad Café fue un banquete como el inicial, con Harry y Maco y mis aliados, mis amores profundos, los de antes que me animaron, esos que viajaron hasta el sur para rescatarme con bálsamos de abrazos costeños, seré tuya para siempre por eso mi Guillo, esos maravillosos amigos que me besan en la boca como Ceci y me dicen TE AMO, aquellos como Olguita que son mis maestros, como la fidelidad de Claudia Arbelaéz y sus cuidados y sus risas estrenduosas e inolvidables y la insistencia de mi andariega de media vida Ana Muñoz que siempre va acompañada y forma mi cuadrisima trinidad con Clara, Cris y Cata mis miss reinas adolescentes, como los grandes amores que encuentran el perdón desde la pureza de la paz; aquellos como Gus y Jhon que desde el compañerismo del trabajo vieron mi mutación, como Ana Zuluaga que me lee sin falta y encontró su unidad,como Mario y Juan en silencio cómplice, como Clara Mónica y Armando que en risas inteligentes me sostienen, esos especímenes fantasiosos como Victor que parece que ya me sabía antes de probar mis obras cocineras, como mi hermana confidente y alcahueta Luisa que me incita a la creación y es patrocinadora de mi pequeña chagra en en el mundo, así en ritual, así en magia.

Altas gracias me confiere la vida, sanadoras teatrales como Adri que me regala todas las flores y me cura los males de amores, sembradoras como Ruth y su corazón mirando al sur y también pajaritos sutiles como Mónica que me entonó el canto por la difrencia a los 14 años y la lealtad de mi cocinero de bicicleta y desenredador de mis lios fatuos Josesito, sin olvidar a Jorgito que aunque ya no sube la cuesta que lo lleva a mi casa, sabe que sus pasos siempre lo conducirán a mi amor y a David con su ojo mágico afilado para capturar el tiempo, a Wania que me regaló el cielo y a Alejandro Jaramillo que me invitá a cocinar sus paisajes cada que se expone.

Me ha dado música la vida por que sabe que sin banda sonora no saben tan bueno los menjurges. así aparecen como en año nuevo y ritual en mi cocina Dianita Fuentes una payasa que con carcajadas de jardinera me invita a un alimento cantado y un plato de recuerdos de Medellín saboreado e  inspirado por la admiración y hacia la maestrpia de escuchar de Claudia Gómez, a la que siempre encuentro en mis montañas y brisa fresca, al igual que a Sandro y a Cata sintiendo mestizo y a la complicidad que ha sido una catapulta creativa propiciada por la belleza de Totó y Paulita en Santa Elena donde también vuela libre el espiritu de un Cuervo Ancestral que se me posa hace 20 años. 

Debo agradecer a mi familia incrédula ante esta vida enmancipada y elegida que a tanta terquedad, a optado por acompañar las persistencias de mi memoria, a mi madre tan fuera de serie y tan adentro de lo qu es soy, a mis tías tecnológicas que en su mirada tan distinta y aveces tan distante me cuidan por facebook, a mi tía amparo que no puede tener un mejor nombre, es mi amparo, a mi Padre que me ha heredado este gusto por caminar no derecha sinó izquierda , a la fuerza sensible que ha sido mi tio Hugo en esta tarea de tratar de crecer,  a Germán que presencia mi tumbos y aciertos con su respeto observador.

Alguna vez me vestí de chaqueta de cocinera, alguna vez creí en las estrellas Michelin, alguna vez...

7 años hace que tomé mi primer clase cocina profesionalmente, 7 años después detesto las chaquetas y los gorros, y las estrellas que me enarbolan el cielo son a las que pido el deseo ferviente de que me hagan un instrumento para que mis manos conectadas a mi alma puedan dar, transformar y alimentar.

7 años después y en medio del ritual acepto y abrazo que he sido soy y seré una mujer bendecida y transformada por uno de los oficios más generosos, 7 años después, ahora siiiiii  empiezo a cocinar seriamente el amor y la magia chamanica que me habita.


martes, 7 de junio de 2016

COCINANDO UNA UTOPIA

Que el paro agrario, que la mal nutrición y mucho más piooooor, como dicen los viejos que portan la sabiduría que yace en los años del diablo, la desnutrición! Que las hambrunas mundiales, pero qué es esto! A qué hora se nos vino esta descomunal hecatombe del problema alimentario mundial.

Hoy voy a despotricar, por que esta desidia frente al otro y sus humanidades dolientes, abrió la brecha, el abismo infame de la falta de amor y la consciencia de la madre tierra, la pachita mamita, la ignorancia frente a nuestro génesis biológico y portador de la vida.

Soy Diana Orozco, cocinera del alma, he recorrido los caminos ilusiorios del ego y sigo luchando por despojarme entre carreteras pedregosas para que ese lugar no sea la ciudad de mi destino final. En mi curriculum vitae, que no es el que me define, he cocinado en restaurantes de alto turmequé, en caterings prestigiosisimos con premios y demás arandelas, he tenido en mis manos los ingredientes más excelsos: trufas olorosas, rodaballos de mares únicos, quesos de campiñas lejanas, los corderos patágonicos preciados de ser los mejores del mundo, jamones de bellota, maíces y papas con la diversidad de los andes, quinoa supepoderosa, arroces de latitudes que no conozco, mejor dicho en esos lugares renombrados fue pedid y se os dara por obra y gracia de un espiritu no tan santo que, en aras de la sofisticación gastronómica y también de la sofisticación del valor del dinero, todo lo ponía en mis manos para hacer creaciones magnificas pero sin rostro, para gente sin swing como dice fito, también sin rostro.

Y al que le sabe le gusta, pero a mi ya me dejo de saber tan rico por que ya no disfruto de trabajar para ningún conde condenado, ni para la falta de poesía que más candela le da a este hervidero en el que, lo que si falta que hierva es el amor por sobretodas las cosas.

Entonces planteo un llamado a mis colegas:  de qué sirve tanta vanguardia y términos conceptuales, de qué sirve tanto plato de diseñador industrial y tantos restaurantes con manteles y cubiertos imposibles de saber para qué se usan, de qué sirve tanto ingrediente gourmet, si no hay un concepto ni una pregunta real por el orígen antroplógico y social cohesionador de memoria que es la cocina!

Para crear una cocina contemporánea de vanguardia hay que sumegir las manos hasta las entrañas de la tierra y tocarle el corazón, ver brotar una semilla, verla crecer y amrala mientras emerge a la superfice, hay que entenderla en su ofrenda anónima y absolutamente necesaria, en su sacrificio para que se cumpla el cilclo de la muerte que nos genera vida, nunca estuve tan cerca del territorio, nunca sentí una necesidad tan profunda de hacer algo, pero si. el tiempo es ahora, así suene a predicador que anuncia la venida de nuestro salvador!

Esta es la justificación |que resume mi trabajo con la fao, la agencia de las Naciones Unidas para la agricultura y la alimentación. y se las quiero compartir:

La seguridad alimentaria es una responsabilidad compartida que abarca todos los niveles de producción de los alimentos desde su cultivo, hasta que llegan a la mesa. Para mantener la calidad y la seguridad de estos durante toda la cadena alimentaria, es necesario que los procedimientos de manipulación garanticen la salubridad de los alimentos y que se controlen dichos procedimientos para asegurar que se llevan a cabo de forma adecuada.

Comer, si bien, es un concepto ligado a la biología, también es un acto totalmente colectivo, que trasciende el ámbito de la vida cotidiana y la necesidad vital para convertirse en un acto simbólico de carácter social, es en este marco donde cobra real importancia que además de que los alimentos cumplan con su carácter nutricional también tengan  un componente de aceptación desde el placer de compartirlos y desde el disfrute de degustarlos, puesto que desde la lúdica es más sencillo acercarse a los procesos de nutrición con éxito.

Articular la mejora en el acceso y la disponibilidad de los alimentos con el proceso de educación de las comunidades en temas de nutrición y alimentación posibilita que los individuos no sólo adquieran conocimientos fundamentales sobre cómo producir para el autoconsumo, sino que, además, exista una formación pertinente para  utilizar los alimentos con que cuenta el territorio, posibilitando el rescate memorial y ancestral de técnicas y alimentos fundamentales que aseguren que la nutrición sea balanceada y el estado de salud se vea reflejado en unos hábitos que posibiliten la sostenibilidad de la vitalidad.

Admiro al Sr Alex Atala, gran cocinero, de estrella michelin y todo no vaya a creer, por que su sofisticación yace en los  orígenes y la preocupación de alimentar con memoria, en sus palabras "La relación entre el hombre y la comida debe ser revisada. Necesitamos aproximar el saber al comer, el comer a cocinar, el cocinar a producir, a producir naturaleza"

Y tengo unas ganas de que otros tiren la toalla y dejen el delantal y volvamos a la primiegenia del don que se nos ha heredado ¡ Alimentemonos para vivir! no para que las estrellas michelin acaben suicidándonos como a tantos, ¡Alimentemonos para entendernos, para acercanos, para amarnos! esa es la verdadera cocina de la post vanguardia! ¡Esa es la ética de nuestro oficio en tiempos de desesperanza! 



miércoles, 25 de mayo de 2016

PUTUMAYO RECORDS ONE

He volado alto, altísimo, por un cielo con visibilidad hasta donde alcanza la mirada y que se arroja con la sutilidad de la perfección, sobre ríos que son serpientes míticas interminables, espesuras impenetrables de árboles que parecen infinitos, montañas escarpadas de todos los tonos de verdes que ni se han inventado, lo que han visto mis ojos es interminable, lo que tengo en mi alma indescriptible, la grandeza nunca podrá ser enumerada.

El amor de la Capital, compartirlo con un curry rojo thailandés en 40 minutos acotados, la meseta que lo acerca a uno a las estrellas, el aeropuerto que quiero que sea una premisa de vida para que todos vamos y volvamos y despeguen y aterricen en mi vida, el desapego del tránsito del viajero.

Llegar a  Puerto Asis con lluvia, con una lluvia que no da tregua, cuánto llueve en este sector húmedo y tropical, llueve con intención y behemencia, llueve como un amante feroz, pero no apurado, revuelca todo pasionalmente pero hasta ahora no estropea nada, las palmeras se ponen a su merced, el horizonte en su climax, llueve, se da un respiro de cansancio, toma aire y de nuevo racatatatatatata llueve 4 horas más sin pausa.

Y yo en mi habitación no sólo espacial, me habito serenamente, hace tanto que no estaba sola, me recuerdo en una soledad, me acompaño y me lamo para acicalarme como los animales, segura, plena, absorta en mi posibilidad de mujer sabrosa y cocinera pensante y sensible.

Hay una chiquita que me habla todas las noches, me revive y reivindica la elecciones, se ríe con locura y me renueva el ímpetu desparapajado de las pasiones irrenunciables, también soy eso, soy muchas con muchosidad.

Y soy de la misma manera, una recién parida de la placenta de la búsqueda de mi hedonista humanidad, de ojo pelao sin pestañear, me encuentro todos los días con una novedad que me hace crear, ingredientes únicos que siempre soñé tener en mis manos para palpar todo el exotismo caliente y húmedo de estas selvas del sur de Colombia, siempre hacia el sur  voy,  pues me vuelve a seducir con sus manifiestos de Taro superalimenticio de la familia de la aráceas, con Yota brotada de la tierra poderosa así como la yuca de la que es pariente, y las manos me hacen tocar con la incredulidad de algo muy deseado y conseguido, el tacacho hecho del majestuoso plátano, la poleada poderosa sopa con oro de maíz y papa y lo más excitante es que llevo dos días en este embelece!!!

Qué dichaaaa más comelona, cómo esta dicha se une al propósito de alimentar, que buen provecho es el aprendizaje!!!!

martes, 3 de mayo de 2016

DE MADRES Y MADRES

Han cambiado los días de la madre por lo menos para mí,  supongo que todo es parte de este devenir contemporáneo, del relevo generacional, de las rupturas de los paradigmas familiares, del inexorable paso del tiempo... Pero no me voy a detener en recuerdos.

También cambiaron la mamás por suerte, no reniego de la mía que bastante liberal es para su crianza,tremenda Martha Escobar, linda mi transgresora madre, pero me descrestan admirablemente algunas de estos días, fundamentalmente mis amigas cercanas, madres que eligieron serlo con la convicción del amor y que no han dejado de ser mujeres por asumir ese rol, sino que al contrario , se han empoderado de nuestro género al conectarse con la tierra dadora de vida y con un sentido maravilloso de creatividad en lo que todos los días nace-muere- y vuelve a nacer, el ciclo perfecto, la comunidad con en el sentido primario biológico del génesis.

Elegí hace muchos años no tener hijos, excusas y justificaciones miles: egoísmo, incapacidad, oh este mundo aterrador, bla, bla, bla, pero cada vez alabo más a las que si eligieron tenerlos con consciencia, porque veo a sus hijos en plenitud,  porque sé que sus creaciones son esas nuevas generaciones que contemplan la posibilidad del todo, pues han sido guiados por manos llenas de flores en campos abiertos a la diferencia, a la tolerancia, a las elecciones íntimas de su ser, a la poesía de la simpleza de la vida.

Y entonces veo a Sara y Elena serpenteando entre las miles opciones del arte y la danza, en esa ávidez adolescente y sensible que no tiene descanso casi nunca y que casi siempre tiene el  goce vital de los años juveniles y veo a Sofi con sus ojazos claros detectando  las minucias en silencio y luego hablo con mi querido Vicente que a los 8 años tiene la serenidad y el atino de un hombre sensato y a Elias que conquistará el mundo en sus caballitos de madera y a mi adorable Isabel Cascabel en sus afanes estéticos y a Mateito con el corazón de león palpitando  a hacer suya la vida y a la Luli y su chello que hace sonar lo que ella no dice y a la otra Sofí  eligiendo lo que no sabe pero aprendiendo a elegir con honestidad, y pienso en mis tan  grandes, valientes y completas amigas madres, cada una en su andamiaje y andar.

Olguita que con sus artes eligió cambiar el mundo de algunos otros, Maco que ahora con sus nietos baila al son de un son danzón llena del aroma del maní, Ceci y su cosmovisión cautivadora de generosidad y regocijo, Luisa la mujer más latina, arquitecta de su mundo de cuento aparte, Claudia que siguió siempre el camino que soñó y se ha trascendido en el amor de su familia, la que siempre quizo, mi cristalina, cristal, Cristina, la mujer más amante y amorosa dueña de su destino de bombón dulcísimo, mi Tina, tinica, tiniquiqui que es música en peregrinaje y la Tana y su negra de adentro que adora cantar,  la crispeta de azúcar que está más acaramelada que nunca... Olvido nombrar a algunas otras, pero estos son mis epítomes inspiradores y admiraciones cercanas del encuentro con las más mamacitas de mis días presentes.

Hermosas estas madres de final y comienzos de siglo que versátilmente se levantan de la cama de su amante a hacer las loncheras saludables y después se van a la calle a abrirse a la vida misma en sus pasiones, inventos y trabajos, hermosas y chics, primero muertas que sencillas, primero sus hijos pero sin olvidarse ellas mismas.

Hace unos meses para celebrar su existencia hice para Luisa una torta que he bautizado Torta Latina, así tal cual como ella se define, así tal cual: base de galletitas de chocolate con sal, cremoso de maracuyá y cubierta de chocolate amargo con chile. Así tal cual ella: dulce pero no empalagosa, exótica y apasionada como la fruta de la pasión que en Colombia conocemos como maracuyá y con el toque perfecto de picante para encender con desparpajo aquello carente de poesía y belleza. Luisa que tuvo una hija a los 19, Luisa que a los que tiene está bárbara y que es la muestra de todos los botones de mi ramillete de increíbles amigas con hijos.

Con basalto propuse esta delicia para celebrar el día de la madre, por qué? porque se acabaron los clasisismos de flanes o leches asadas o tiramisus importados acartonados de recetas exactas e ingredientes conocidos, por que se me ocurre que esta nueva generación de madres tiene mucho que enseñar sobre como ser una mujer, no esa que la feministas radicales defienden, sino esa que ha experimentado el amor en toda su plenitud  y por ello no tiene que pelear un reconocimiento de igualdades entre los géneros, pues simplemente están en armonía con ellas y su femenino creador y eso les permite amar, amarse y amarnos con toda su generosidad! 

Salud por todas mis amigas madres y agradecimientos profundos por cuidar de mis aveces descarriados pasos de mujer soltera y sin hijos. !!!